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El cerebro humano es tan maravilloso, que borra aquello que no usas y así hacer espacio para nuevos aprendizajes. Y claro, no es casualidad que la mejor manera de aprender sea la práctica. Entre más veces practiques algo (lo que sea); tu cerebro crea más conexiones cerebrales relacionadas con aquello que estás aprendiendo. Y de ahí parte también el olvido.

Hay un viejo dicho en neurología: las neuronas que se disparan juntas, se conectan. Esto significa que cuanto más se ejecuta un neuro-circuito en el cerebro, más fuerte se vuelve. Es por esto que, para citar otro viejo dicho, la práctica hace al maestro.

Cuanto más se practica el piano, o hablar un idioma, o los malabares, más fuertes se vuelven esos circuitos. Durante años este ha sido el punto clave del aprendizaje de cosas nuevas. Aún más importante es nuestra capacidad de romper las viejas costumbres. A esto se le llama “poda sináptica.” Así es como funciona:Tu cerebro es como un jardín

Imagina que tu cerebro es un jardín, pero en lugar de flores, frutas y verduras, crecen conexiones sinápticas entre neuronas. Estas son las conexiones por las que viajan los neurotransmisores como la dopamina, la serotonina y otros.

“Las células gliales” son los jardineros de tu cerebro – actúan para acelerar señales entre ciertas neuronas.

Pero hay otras células gliales que son las eliminadoras de residuos, arrancan las malas hierbas, matan a las plagas, rastrillan las hojas muertas. Los jardineros que podan tu cerebro se llaman “células microgliales”. Podan las conexiones sinápticas.

La pregunta es, ¿cómo saben cuáles podar? Los investigadores están empezando a desentrañar este misterio, pero lo que sí saben es que las conexiones sinápticas que menos se utilizan están marcadas por una proteína: C1q (entre otras).

Cuando las células microgliales detectan dicha marca, se acoplan a la proteína y destruyen (o podan) la sinapsis. Así es como tu cerebro crea espacio físico para que construyas nuevas y reforzadas conexiones y que así puedas aprender más.

¿Por qué es importante dormir?

¿Alguna vez has sentido que tu cerebro estaba lleno? Tal vez al comenzar un nuevo trabajo, o profundizar en un proyecto. No duermes lo suficiente, a pesar de que estás constantemente recibiendo nueva información. Pues bien, de alguna manera, tu cerebro está lleno.

Cuando aprendes un montón de cosas nuevas, tu cerebro construye conexiones, pero son ineficientes, conexiones pensadas para situaciones concretas. Tu cerebro necesita podar muchas de esas conexiones y construir otras más directas y eficientes. Esto lo hace cuando dormimos.

Tu cerebro se limpia a sí mismo mientras duermes, las células del cerebro se encogen hasta en un 60% para crear espacio para sus jardineros gliales, que acuden a retirar los residuos y podar las sinapsis.

¿Alguna vez te has despertado de un buen descanso y has sido capaz de pensar con claridad y de forma rápida? Esto se debe a toda la poda y el despeje que tuvo lugar durante la noche, que te ha dejado con un montón de espacio para recibir y sintetizar nueva información, en otras palabras, para aprender.

Esta es la misma razón por la que las siestas son tan beneficiosas para tus capacidades cognitivas. Una siesta de 10 o 20 minutos da a tus jardineros microgliales la oportunidad de entrar para despejar algunas conexiones no utilizadas, y dejar espacio para que crezcan otras nuevas.

Está descuidado, va lento, es agotador. Los caminos se solapan, y la luz no puede pasar.

Pensar con un cerebro bien descansado es como pasear por Central Park felizmente; los caminos son claros y se conectan entre sí en puntos distintos, los árboles están en su lugar, puedes ver lo que hay muy por delante de ti. Es revitalizante.

Sé consciente de lo que quieres ser consciente

Tú tienes algo de control sobre lo que tu cerebro decide eliminar mientras duermes. Son las conexiones sinápticas que no utilizas las que son marcadas para su reciclaje. Las que sí utilizas son los que obtienen regado y oxigenado, así que debes ser consciente de lo que piensas.

Si pasas mucho tiempo leyendo teorías sobre el final de Juego de Tronos y muy poco en tu trabajo, ¿adivinas qué sinapsis van a ser marcadas para su reciclaje?

Si estás compitiendo con alguien en el trabajo y dedicas tu tiempo a pensar en cómo empatar con ellos, y no en ese gran proyecto que tienes entre manos, vas a acabar como una superestrella sináptica en proyectos de venganza, pero siendo muy poco innovador.

Para aprovechar las ventajas del sistema de jardinería natural de tu cerebro, sólo tienes que pensar en las cosas que son importantes para ti. Tus jardineros fortalecerán esas conexiones y podarán aquellas que te importen menos. Es la forma que tienes de ayudar a florecer al jardín de tu cerebro.

Así que ya sabes, ahora es cosa tuya decidir en qué quieres focalizar tus esfuerzos.

Artículo original: Your Brain Has A “Delete” Button–Here’s How To Use It